La ampliación de BSS Soundweb OMNI abre una nueva etapa en la integración del ecosistema audiovisual de HARMAN. Desde nuestra perspectiva como equipo, el avance más relevante está en reunir más funciones de la instalación en un entorno común de configuración y gestión: AVX Suite.
La distribución de vídeo y USB sobre IP ya formaba parte de las soluciones de AMX. Con esta evolución, el foco está en cómo esas capacidades se incorporan a la nueva plataforma y se relacionan con el procesamiento de audio y el control.
HARMAN anunció en junio de 2026 las series OMNI 600, 300 y 200, que amplían Soundweb OMNI con soluciones de distribución audiovisual y USB en red. Estos equipos se configuran, gestionan y supervisan mediante AVX Suite. En el blog de Algam Ibérica explicamos las nuevas familias y su integración: conoce la ampliación de BSS Soundweb OMNI.
Para quienes trabajamos con el ecosistema HARMAN, este planteamiento tiene una implicación práctica: permite abordar una parte más amplia del proyecto desde la misma plataforma. La elección de los equipos sigue siendo importante, pero también lo es cómo se configuran y cómo se mantiene la instalación durante su vida útil.
Un entorno común puede facilitar la continuidad entre el diseño, la puesta en marcha y el soporte. Esa es, para nosotros, una de las posibilidades más interesantes de AVX Suite: que el trabajo realizado en cada fase resulte más fácil de interpretar y mantener por el resto del equipo.
La ampliación también alcanza la interacción con el usuario. Los nuevos paneles táctiles OMNI se incorporan a AVX Suite para su configuración, gestión y actualización, extendiendo ese enfoque común hasta el control de la instalación. Información oficial sobre los paneles OMNI.
Nuestra lectura es que HARMAN está avanzando hacia una integración más estrecha de sus soluciones alrededor de AVX Suite. BSS OMNI amplía su papel dentro de ese conjunto y ofrece una base más amplia para desarrollar proyectos.
Como equipo, pondríamos el foco en comprobar cómo esa integración facilita el trabajo diario: cuánto podemos resolver desde el mismo entorno y cómo se conserva ese trabajo cuando la instalación necesita crecer o cambiar. Ahí es donde esta evolución puede aportar más valor al integrador y al cliente.
